Artículos publicados por Marcos

Jurado al Schalke por 11-13 millones de euros.  La venta es económicamente buena para las 2 partes, sólo queda saber si lo terminará siendo también deportivamente. De momento Jurado se va a un equipo con menos calidad diferencial arriba en el cual asumirá una responsibilidad mayor que la que tenía en el Atlético de Madrid. Sin embargo, la posibilidad de jugar la Champions League siempre es atractiva y más para un jugador que, si bien no es que esté empezando, es joven y necesita probarse en mayores retos.

Al Atlético de Madrid, por su parte, y en especial a Quique Sánchez Flores, se le plantea un panorama algo incierto. La realidad es que ha vendido a su mediapunta más consistente, quedando únicamente Fran Mérida como jugador natural en ese puesto. Si bien Jurado partía generalmente desde el puesto de interior, especialmente en fase defensiva, su labor era la del mediapunta al uso (enlazar media y delantera, bajar unos metros en partidos más espesos, relanzar los contraataques y ejercer de principal asistente de los delanteros, siempre con bastante libertad de movimientos en línea de 3/4).

De modo que, en este momento, las opciones de Quique son:

1. Simao: inconsistente en su juego. Ha ido perdiendo peso en el equipo así como determinación en sus actuaciones, las cuales suelen ser más bien grises, a pesar de dejar siempre algunos encuentros de gran nivel en la temporada. Tuvo un buen debut ante el Sporting, saliendo en la segunda parte y anotando un bonito gol. Es la primera opción para cubrir la vacante de un Jurado que este año parecía contar con la titularidad en la izquierda.

2. Fran Mérida: no sabemos cómo le ve Quique aún. Su pretemporada ha sido prometedora, sobre todo en términos de productividad cerca del área. Es una garantía a balón parado, si bien adolece de participar poco en la creación de la jugada. Menos capacitado para el desborde que Jurado, necesita mostrarse solvente en los últimos metros para convencer a la hinchada rojiblanca. En el Arsenal no explotó y actualmente sigue siendo una incógnita.

3. Trivote: la incorporación de Tiago y el overbooking de mediocentros ofrece la posibilidad de variar el sistema. Un línea de 3 con Reyes en derecha acompañando al Kun Agüero y Forlán en clara mentalidad ofensiva. Por detrás, Assunçao y Tiago más un tercero se ocuparían de mantener la armonía del equipo, la distancia entre líneas, la recuperación y la posesión, última tarea ésta en la que el Atleti no se muestra convencido aún y donde una mayor densidad por dentro puede ayudar a mejorar. Además, Luis Filipe y Ujfalusi, laterales ambos de largo recorrido, podrían subir con libertad sin notarse el desequilibrio táctico.

4. Diego Costa: esta opción es menor probable ya que parte como tercer delantero de una plantilla sin más hombres gol. Esto quiere decir que salir de partida con tus tres delanteros resta potencia al plan B. En cualquier caso, esta alternativa ofrece mayor pegada, con Reyes en la media punta, por delante de un doble pivote más destructor, aunque deriva en un ataque en embudo algo predecible.

5. Luis Filipe: tras su lesión, el brasileño puede haber perdido determinación en el choque. Esto le condiciona en la faceta defensiva, algo que puede preocupar a Quique Sánchez Flores. Por ello, una idea factible sería la de adelantarle al interior izquierdo con Antonio López por detrás. Ante bandas derechas rivales con entidad, como la del Barcelona, es una solución razonable ya que tienes cubierto el costado en defensa y limitas las subidas del lateral contrario. De hecho, ya el año pasado Antonio López jugó este rol en algún partido concreto.

6. Valera: lo mismo pero en banda derecha. También lo probó Quique el año pasado en alguna ocasión.

Más allá de lo que idee Quique, la realidad es que el Atlético de Madrid puede echar de menos a Jurado pues su marcha debilita el nivel de la plantilla. Personalmente, a día de hoy, yo apostaría por un Atleti protagonista en el mercado de invierno.

Grupo A: Inter de Milán, Werder Bremen, Tottenham, Twente

Grupo B: Olympique Lyon, Benfica, Schalke 04, Hapoel Tel – Aviv

Grupo C: Manchester United, Valencia, Glasgow Rangers, Bursaspor

Grupo D: FC Barcelona, Panathinaikos, Kovenhavn, Rubin Kazan

Grupo E: Bayern Munich, Roma, Basilea, Cluj

Grupo F: Chelsea, Olympique Marsella, Spartak Moscu, MSK Zilina

Grupo G: Milán, Real Madrid, Ajax, Auxerre

Grupo H: Arsenal, Shaktar Donetsk, Braga, Partizan

Empezando por los equipos españoles, parece obvio que el principal beneficiado del sorteo es el FC Barcelona, a su vez máximo favorito nacional en la competición. Salvo accidente, debe ganar los 9 puntos en casa y asegurar ahí la clasificación. Fuera, desplazamientos hostiles en cuanto a climatología y en cuanto al ambiente, especialmente en Atenas. Será primero de grupo si supera los 10 puntos.

El siguiente en grado de dificultad seguramente sea el Valencia. Le ha caído un coco como el Manchester United pero tanto Glasgow Rangers como Bursaspor son equipos inferiores objetivamente. De todas formas, las salidas en la Champions League nunca son sencillas y de cómo resuelva el Valencia sus enfrentamientos directos con el Manchester, así como los encuentros de local, dependerá la exigencia a la que el equipo ché se someterá en sus visitas. A priori, la segunda plaza es bastante factible.

El Real Madrid, por su parte, ha quedado encuadrado en el grupo con más glamour seguramente. Yo ya no diría en el grupo de la muerte, que a mi juicio es presumiblemente el A, pero sí es cierto que hay mucho Historia tanto en el Ajax como en el Milán, como en el propio Real Madrid. Mourinho tendrá que encontrar el rendimiento óptimo del equipo blanco si quiere posicionarse bien de cara a los cruces, ya que no me cabe duda de que el pase a octavos está en la mano. Las salidas son complicadas pero no hablamos en ningún caso de fortines. El Auxerre, cuarto integrante del grupo, ya eliminó al Zenit en la fase previa y llega al alza; sin embargo, el desarrollo de la Ligue 1 dictará el rumbo de gran parte de las decisiones en el club francés, cuya plantilla no es profunda ni especialmente dotada para la competición continental de mayor nivel.

En cuanto al resto de grupos, pienso que el Grupo A puede convertirse en un auténtico espectáculo o, por las propias expectativas, en la gran decepción de esta primera ronda. Tengo ganas de ver también cómo se desenvuelve el Arsenal ante conjuntos menores pero tan dispares, a los equipos debutantes por si se produjera alguna hazaña de éstas que enriquecen el fútbol y, por supuesto, la participación de Raúl con el Schalke 04.

A modo de comentario, decir también que es justo que el Inter se convirtiera en protagonista de las designaciones a mejor jugador por línea, si bien tengo dudas acerca de si Lloris merecía más el galardón al mejor portero del año que Julio César. Sea como fuera, me parece indiscutible que Maicon, Sneijder y Diego Milito fueron los mejores en sus puestos, así como que Milito fue el más importante en la consecución del título y bien ganada se tiene la designación de mejor jugador de la Champions League 2009/10.

Pues sí, se va. Hoy parece algo normal, por mucho que alguno se tire de los pelos incrédulo, pero yo creo que si se hace una encuesta en los medios o la población hace unos años, podría decirse que la marcha de Raúl del Real Madrid antes de su retirada del fútbol se ha producido contra todo pronóstico.

A mí no me ha venido todavía la necesidad de tener que posicionarle en el ránking del madridismo o de compararle con otros mitos del club como pueda ser Di Stefano. No creo que sea el momento de recuperar su carrera, ver los logros conseguidos, analizar lo que pudo faltarle a título individual o sacar el cajón de la mierda (perdóname, Estela Reynolds). Y como no lo creo, y mucho menos lo siento, a título personal me gustaría hablar de sensaciones, ésas que te deja toda despedida, en mayor o menor medida, como consecuencia de una historia anterior.

A día de hoy, tengo 22 años. Como aficionado al fútbol, digamos 14. No recuerdo el debut de Raúl, ni su primer gol, ni seguramente sus primeros 20 partidos. Sin embargo, la plenitud de mi interés por este deporte coincidió con la plenitud del juego de este tipo. Sus primeros pasos de interior izquierdo habían quedado ya un poco atrás dando paso a un delantero/segundo delantero que pintaba excelente. Goleador regular aunque no un killer, con bastante repercusión en el juego cerca del área. Su imagen de las últimas temporadas, con varios puntos menos de velocidad y frescura, no borran recuerdos de un jugador que fue líder por galones como lo fue por juego.

Pocas veces me levantó del asiento en una jugada, como sí hicieran y hacen otros. Como hacía con sus rivales, Raúl me dejó huella con la táctica del desgaste. De tanto verle hacer la cuchara o golear en el área pequeña, le he cogido cariño, el cariño que se le coge a los grandes. En su momento obtuvo un Balón de Plata, por detrás de Michael Owen. A mí me hubiese encantado que hubieran quedado a la inversa pero hoy, una vez le ves irse del Real Madrid, te das cuenta de que Raúl, si algo es, es un Balón de Plata. Su carrera entera ha sido un Balón de Plata.

Raúl siempre ha sido un secundario por naturaleza, por condiciones, por repercusión en el juego. Brillante, pero un secundario. Es más, cuando tuvo que ejercer de primera espada puntualmente, supo hacerlo. Sin embargo, queda la sensación de que los resultados siempre le acompañaron desde ese rol de jugador al que vigilar, no de jugador a temer. Con la Selección, donde durante años fue el mejor jugador, su trayectoria pierde el brillo. Muchos se apuntan al oportunismo de que España ganó cuando él se fue. Lejos de estar de acuerdo con esa postura, la realidad es que Raúl no pertenece a esta generación y que este infortunio le acompañará siempre. Balón de Plata.

Qué duda cabe de que se va un grande, el más grande del Real Madrid en lo que han visto mis ojos. Se lleva el respeto de todo el mundo del fútbol y de gran parte de los medios y de la afición española. Nadie lamentará su marcha, ahora que La Roja lo gana todo, ahora que Mourinho ha llegado a Chamartín, pero estoy convencido de que los años le pondrán en su contexto y le harán justicia unánime.

Un abrazo, Raúl.

Nota: Aprovecho una despedida para enlazar otra. Como Raúl, me marcho pero también tengo pensado volver. Será en septiembre, con las primeras jornadas de Liga ya. Siento mucho no poder analizar las plantillas definitivas de algunos clubes porque es una de mis tareas preferidas pero la España más rural me niega los medios aún. Espero este mesecito fuera me ayude a desconectar un poco del fútbol, algo que tras un Mundial siempre se agradece, y me sirva para volver con muchas ganas de proponer temas y charlar sobre fútbol ya que, en definitiva, es de lo que se trata.

Un abrazo, compis.

Cesc Fábregas, todavía jugador del Arsenal, va camino de ser el protagonista del mayor culebrón del verano. Su fichaje por el Barça está en el horno, pendiente de que los clubes lleguen a un acuerdo ya que, según parece, el propósito del jugador es volver al club que de sus amores.

Ahora bien, ¿es Cesc prioritario para el Barça actual? ¿Qué efecto puede tener en el funcionamiento del equipo? ¿Cuál será su rol dentro de la plantilla? La verdad es que son demasiadas interrogantes con difícil respuesta desde fuera.

Todo presidente de club recién llegado quiere ilusionar en su primer año. Rossell, en este sentido, lo tiene complicado ya que parte con una base susceptible de mejora. Con el fichaje de Adriano mejora el flanco izquierdo pero no cubre la cuota mediática y Villa no es suyo sino de Laporta. Por lo tanto, con la plantilla compensada y llena de talento, el foco se sitúa sobre Cesc, uno de los pocos jugadores del panorama internacional que puede incrementar el nivel del equipo, encajar en la filosofía y, sobre todo, refrescar la ilusión de la afición con un movimiento reconocible en el nuevo presidente.

Si hablamos puramente de fútbol, el fichaje de Cesc ofrece luces pero no menos sombras. Su nivel es incuestionable, habiendo alcanzado el estrellato en la seguramente mejor liga del mundo, la Premier inglesa. Asimismo, sus cualidades encajan completamente en el modelo Barça (basado en la posesión, líneas juntas y adelantadas, presión sobre el balón tras pérdida, asociación en mediocampo con amplia movilidad en los últimos 20 metros). Además, en el Arsenal no ha saciado el hambre de títulos con lo que se renueva la ambición del colectivo.

En contraste, las dudas sobre la complementariedad con Xavi, alma del actual equipo. Seguramente puedan jugar juntos y hacerlo bien pero es una realidad que Cesc se ha convertido en un líder y su mejor fútbol lo ofrece ejerciendo como tal. La suplencia de Fábregas en la Selección alimenta esta sospecha. Por otro lado, se puede pensar que es el comienzo del proceso de reemplazamiento de Xavi. Este relevo, sin embargo, no tiene los pasos claramente marcados y va a necesitar de un gran Guardiola para llevarse a cabo con naturalidad.

Se comenta en la prensa que Guardiola puede estar pensando incluso en pasar a la defensa de 3 en el caso de que llegara Fábregas. Yo no lo veo muy claro. Creo que Alves y Adriano ofrecen una fiabilidad en banda a la que es difícil renunciar. Además, la mezcla Iniesta-Xavi-Cesc sería difícil de definir ya que todos ocupan la misma parcela de campo, aparecen entre líneas y gustan de tocar mucho el balón. Si encima completamos con Messi, cuya evolución reciente tiende más hacia la mediapunta que hacia el extremo, se plantea un exceso de ocupación. En este contexto, encauzar los canales de posesión, automatizar los movimientos de los de arriba o dar fluidez al balón en mediocampo se postulan como problemas fundamentales.

Yo entiendo a Rossell y al propio barcelonismo pero no por ello el fichaje de Cesc este verano deja de generarme dudas. No creo que el Barça pague 40-50 millones por un suplente, con lo que el talento de Guardiola tendría un nuevo reto. La situación de Ibrahimovic también es confusa y no ayuda a una incorporación de este impacto. Personalmente, creo que el Barcelona se precipita con Cesc y que su futuro rol en el equipo pasa por reemplazar a Xavi, jugador actualmente en plenitud. En cualquier caso, si termina viniendo, deseo que funcione porque me parece un mediocampista total y una buena noticia para la Liga BBVA. Veremos qué pasa finalmente.

600.000 euros se ha llevado cada integrante de la Selección Española por haber vuelto de Sudáfrica con la Copa del Mundo. El debate está servido: ¿son exageradas estas primas?

Al margen de los argumentos que podamos esbozar a favor o en contra de lo apropiado de estas cifras, especialmente en este escenario de crisis que está castigando fuertemente al país, objetivamente hay que decir que 600.000 euros es mucho dinero, más allá de la trascendencia que tiene la Copa del Mundo. Incluso en el contexto futbolístico, siempre criticado por las altas cantidades de dinero que se manejan en los fichajes y salarios de los futbolistas, la prima resulta muy importante para recompensar los 7 partidos jugados. De hecho, la comparativa entre las primas de todas las selecciones mundialistas colocaba a la Selección Española como aquélla que recibiría más dinero en caso de victoria final.

Yo estoy de acuerdo con aquéllos que plantean que el mundo del fútbol al más alto nivel se mueve en estas cantidades y que eso se sostiene por todo lo que genera, a su vez. Que los futbolistas cobran en función de lo que rentan a sus clubes es una realidad, por más que nos pese al ciudadano de a pie convencional. Por ejemplo, ver las calles de Madrid abarrotadas de gente en las celebraciones en cierto modo justifica este planteamiento. Por otro lado, también es cierto que algunos jugadores han recibido casi más por haber acudido al Mundial que por un año de trabajo en su club, en algunos casos sin haber participado significativamente siquiera. Esto da la medida de la altura de estas primas. Además, siempre está la cuestión moral de si es o no una extravagancia estando el país en una crisis económica tan severa como ésta que ahora nos ocupa.

En mi opinión, hay que poner el foco en el componente emocional que despierta el fútbol de selecciones. Los propios jugadores acostumbran a reconocer que vestir la camiseta de su selección es lo más importante que harán nunca. Esto complica el debate ya que la justicia y la importancia de las primas son fuerzas que se encuentran y tienen complicado equilibrio. Por un lado, es razonable remunerar a los jugadores ya que no dejan de ejercer su trabajo, renuncian a su habitual periodo vacacional y están, en definitiva, defendiendo los intereses de un equipo con gran soporte de aficionados y de recursos. Por otro, la eterna duda de si es un factor decisivo en el rendimiento de unos jugadores que ya de por sí están motivados por el simple hecho de representar a su país. Es más, no creo que en ningún caso pese más, tanto en el fútbol de clubes como en el de selecciones, el incentivo salarial que el de la victoria en sí.

En definitiva, creo que es de recibo compensar a los jugadores en función de los resultados también en su selección; sin embargo, esta vez la Selección Española entiendo que ha percibido unas primas excesivas. No me veo con capacidad de dar una cifra más adecuada pero considero que 600.000 euros no están justificados en esta ocasión.

Argentina quedó eliminada del Mundial ante una Alemania que le ganó 4-0 mostrando una superioridad notable. El principal error de Maradona fue entregar el mediocampo a un equipo que precisamente es ahí donde se hace fuerte. El equipo estuvo partido durante todo el Mundial y cayó ante el equipo más en forma del torneo pero (y quizás sea lo más preocupante, más que el resultado) con una imagen demasiado decepcionante.

Los más críticos apuntan hacia una falta de conocimiento táctico y de rigor para entrenar de Maradona. El Pelusa se ha mostrado como un gran líder emocional, un buen psicólogo. Su aura le ayuda como motivador, resta presión a Messi y consigue tener en vilo al país entero como cuando era jugador. En ese sentido, no hay nadie como Maradona, nadie que pueda crear ese respeto y admiración entre sus jugadores y poner eso al servicio del equipo.

Más allá de la discutible convocatoria, especialmente en mediocampo (las ausencias de Cambiasso y Zanetti se justifican en su bajo rendimiento con la albiceleste, la de Banega en que no es muy del gusto de Maradona y la de Gago en su falta de regularidad en el Real Madrid), hay que analizar las posibilidades tácticas que tenía Argentina teniendo en cuenta sus puntos fuertes y débiles.

Por un lado, la mejor delantera del planeta indiscutiblemente. Era prioritario establecer un sistema que permitiera contar con 3 delanteros, al menos. Expertos en fútbol internacional, como Axel Torres, llegaron a decir que tal vez lo mejor sería arriesgar jugando incluso con 4 arriba, de tal forma que de Higuaín, Tévez, Agüero y Milito (Messi es intocable) sólo uno quedase fuera. Por otro, potenciar tanto tu mejor arma supone asumir más riesgos atrás, sentar a un talento emergente como Di María y desproteger en exceso a una defensa experta pero lejos de su plenitud física. Es decir, la parte de atrás, punto débil del equipo, estaría más expuesta aún y el resultado se fiaría al acierto de los delanteros.

El panorama era ése, no hay más. Por mucho que ahora queramos buscar el sistema más equilibrado posible, la realidad es que Argentina carece actualmente de organizadores consagrados, siquiera de buenos lanzadores de contras, tiene una defensa envejecida que vive más cómoda aculada, no tiene laterales de recorrido que desahoguen la salida, tiene overbooking de jugadores específicos que vuelven rígidos los sistemas y un abanico de matadores impresionante arriba. Esto último también tiene su contrapunto: tanto gran jugador arriba condiciona enormemente los cambios, pudiendo derivar esto en una programación previa de los cambios que esté al margen del desarrollo del partido, algo típico en muchos entrenadores y que, a mi juicio, es bastante contraproducente.

Salvando las distancias, Argentina tiene el mismo bendito problema que España pero esta vez en la delantera. Y digo salvando las distancias porque para España prescindir de Torres, Cesc o Silva en un momento dado es un problema menor ya que el plan del partido no se resiente, la solidez del bloque tampoco, tan solo se potencia o se limita en algo la verticalidad y el punch del equipo. Argentina, por su parte, tiene el dilema en la delantera, línea del campo que decide partidos pero no los controla. Esto es bueno y es malo hasta el punto de que puedes contar con el mayor potencial goleador de un Mundial y no llegar a dominar ningún partido, de llegar a estar a merced de cualquier rival de cierta entidad.

Por lo tanto, yo creo que Maradona ha sido esclavo de la generación de futbolistas con la que cuenta actualmente. En la fase de clasificación, al equipo le faltaba un mediapunta. Podemos decir que Messi ha cumplido en esa función. Por lo que, realmente, el problema no fue tal, fue que el equipo era demasiado largo. En mi opinión, el sistema estaba muy condicionado por los jugadores. De todas formas, no me cabe duda de que si Alemania no se hubiese adelantado tan temprano, Argentina hubiese tenido sus opciones a la contra, sus hombres importantes tal vez hubieran aparecido en el partido y, quién sabe, quizás hoy estaríamos hablando de otra cosa. Maradona tiene 4 años más para rejuvenecer la defensa, sacarla unos metros y acortar la longitud del equipo, ocupar mejor el mediocampo y arropar en condiciones a Messi y a una delantera tal vez irrepetible.

Pedro León

Por algo menos de 20 kilos, el Real Madrid ha cerrado la contratación de Khedira (Stuttgart) y de Pedro León (Getafe). Junto a Di María, completan el capítulo de refuerzos en el mediocampo, a priori. De no ser así, el Real Madrid va a tener que dar salida a Gago o algún Diarrá. En ese caso, el más prescindible de ellos creo que es Mahamadou, salvo que los problemas físicos de Lass sean más serios de lo que parecían en un principio.

Actualmente, el equipo está bien cubierto arriba (Cristiano Ronaldo, Higuaín, Benzemá, Kaká, Di María, Pedro León, Canales), compensado en el doble pivote (Xabi Alonso, Khedira, M. Diarrá, L. Diarrá, Gago) y con algún híbrido que siempre es importante (Marcelo, Van der Vaart, Granero, Drenthe). En la defensa el equipo sólo ha tenido la baja de Metzelder, con lo que pudiera volver a mostrar la solidez del año pasado, en principio (Pepe, Albiol, Garay por el centro, con Marcelo en izquierda y Ramos en la derecha más Arbeloa de comodín). Sumamos los 3 porteros y tenemos 24 jugadores. Completamos con la novedad de Mourinho en el banquillo y podríamos decir perfectamente que la planificación para la temporada 2010-11 está cerrada.

Ahora bien, ¿qué le falta a este Real Madrid? Con Di María y Pedro León gana en amplitud por bandas y en flexibilidad de sistemas (4-3-3, 4-2-3-1, 4-1-4-1). Con Khedira, le da a Xabi Alonso un jugador de ida y vuelta que no rehuye el juego de posesión y que sabe lo que es jugar en un equipo armado para la contra (la Selección de Alemania), es decir, más flexibilidad. Canales, por su parte, parece el recambio natural de Guti como revulsivo en la mediapunta que tiene algo de gol pero, sobre todo, clarividencia en el último pase. Es decir, el equipo mejora, a priori, las carencias de juego en banda, el acompañamiento de Xabi Alonso, el juego de transición, el nivel competitivo en todas las líneas y la flexibilidad táctica.

A mi juicio, falta un lateral izquierdo que permita situar a Arbeloa en la derecha y a Ramos de central. El Mundial de Ramos en el lateral ha sido muy bueno pero es cierto que siempre ha dado su mejor versión en el centro, donde da la impresión de tener un mayor crecimiento por delante ahí. El equipo se vuelve más rígido con Ramos en el centro y Arbeloa en derecha, pero también más seguro. La clave es si la incorporación que está por llegar es un lateral diestro, uno zurdo o un central. Un único jugador puede condicionar la posición y, sobre todo, el rol de bastantes jugadores (Albiol, Arbeloa, Marcelo, Ramos, Garay).

Más adelante, con la plantilla cerrada, analizamos en profundidad las posibilidades del Real Madrid este año.