
Ya lo dijo Mourinho allá por el mes de noviembre “No va a haber muchas rotaciones, tengo un equipo base”. Durante los primeros meses de competición, se entendió como lógico este planteamiento, para que el equipo ganase en automatismos defensivos y ofensivos, y para que el grupo asimilara lo más rápido posible los conceptos que quería el entrenador. Durante el transcurso de ese tiempo, el Madrid, salvo el partido contra el Barça, lo ganó todo, endosando goleadas locales y a domicilio, ante todo tipo de rivales, y en ocasiones haciendo un fútbol de muchos quilates.
Ahora ha llegado el mes de enero, y el equipo, empieza a mostar claros síntomas de fatiga, personalizados en hombres como Di María, Özil, o Xabi Alonso. Aún así, Mourinho parece que va a seguir fiel a sus principios de seguir alineando a su equipo base, hasta en los amistosos, cargando las piernas de los jugadores de minutos, a pesar de estar inmerso en un mes de competición muy exigente: Un derbi copero, unas semifinales (si consigue pasar), ante Sevilla o Villarreal, y partidos de Liga complicados como el Almería y Osasuna fuera de casa, y Mallorca en el Bernabéu. En su mayoría, son equipos que exigen mucho esfuerzo físico para que doblen la rodilla ante cualquier rival.
Mientras tanto, el Barça está a 4 puntos del segundo clasificado, el Real Madrid, en semifinales de Copa, salvo milagro, donde se enfrentarán a un equipo netamente inferior Almería o Deportivo. Sin esa presión Liguera, y una eliminatoria asequible, Guardiola, va a tener la posibilidad de rotar a sus futbolistas, de tal forma que aguanten bien físicamente durante este mes, y probablemente el siguiente. El Madrid por el contrario, si rota, tendrá en teoría una bajada de rendimiento por la diferencia de calidad, y puede perder más puntos de diferencia con el líder, o complicarse las semifinales coperas. Está en esta tesitura, por la falta de agilidad en el banquillo. Con pequeñas rotaciones durante el mes de diciembre, el equipo habría llegado con un estado de forma muy superior al actual, y no estarían con el agua al cuello.
Por otra parte, Mourinho parece que no tiene demasiada confianza en el resto de la plantilla. Jugadores como Pedro León, Granero, Gago, Canales, e incluso Benzema, no cuentan con el favor del técnico, y ahora se encuentran apolillados, y faltos de confianza… justo cuando, el entrenador debería echar mano de ellos sí o sí, para salvar el mal momento físico del equipo. ¿Cambiará Mourinho de estrategia?
Lo veremos en los próximos partidos…






