
A todos nos gusta el fútbol. Obviedad y realidad incuestionables. Pero, cuando observamos como el fútbol evoluciona, a veces no somos capaces de ver que lo que muchos ven como una evolución, no deja de ser una involución. Es otro prisma, otro punto de vista.
Esos otros puntos de vista, diferentes, casi siempre son los más discutidos, los más hablados, los más comentados, los más ridiculizados, los más adorados, o los más compartidos. Esos otros puntos de vista generan debate. Tras los resultados que estamos viendo que en esta Champions y en estas fases de grupos, es cuanto menos ponerse a pensar un poco y dejar volar también, porque no, otro poco la imaginación. En este caso, más que imaginación es una vuelta a lo pasado, a lo vivido y a lo que consideras una máxima excelencia. Una exelencia que, con la actual y recurrente globalización ha resultado más un problema que una solución.




