A mediados de 2008, algunos dirigentes de clubes importantes de fútbol, entre los que se encontraban Silvio Berlusconi y Roman Abramovich, presentaron a Michele Platini, presidente de la UEFA, una propuesta para reducir la deuda del fútbol en el continente. acuciado por problemas financieros y entrando en una crisis económica global.
Platini tomó la idea como suya y trazó una hoja de ruta basada en distintos tramos en los que los clubes irían, progresivamente, mejorando sus cuentas con los bancos. La metodología era sencilla, tenían que gastar menos de lo que ganaban. Esto se valoraría a la hora de participar en competiciones europeas. Si se cumplía con las cifras, no habría problema, pero sino, podría correr peligro el concurso europeo. continua leyendo…





