De las muchas conclusiones que se han sacado con el partido en Saint Denis entre Francia y España, con resultado de 0-1 favorable para los campeones del mundo, me quedo con la de los dos jugadores que han sido más cuestionados por parte de sus aficiones, Álvaro Arbeloa y Karim Benzemá, ambos tienen en común que juegan en el Real Madrid pero se diferencian en casi todo lo demás.
Arbeloa es un jugador que en la Roja parece un extraño, su calidad técnica es limitada, habitualmente falla controles, centra a ningún lado o duda sobre profundizar por la banda debido a sus carencias. Su funcionalidad es otra, de la que cuesta de apreciar, trabajo gris lo llaman, ayer fue un claro ejemplo de esto. En ataque es habitual que los equipos contrarios lo floten, como en baloncesto, esto es, lo dejan sólo para que se haga un lío él sólo y acabe dando un pase intrascendente o perdiéndolo en un centro defectuoso. continua leyendo…









