Raúl González es todo un símbolo del Madridismo, eso está claro. Pero muchos no saben (quizás los nuevos futboleros) que éste gran madridista nació gracias a Jesús Gil. Sí, ya sé que es una locura, y que no puede ser que el que fuera presidente del Atlético de Madrid (rival en la ciudad del equipo blanco) tuviera parte de culpa en el “madridismo” del gran capitán. Pero así es. Hubo un tiempo en el que Jesús Gil decidió borrar del mapa las categorías inferiores del Atlético y, por eso, todos los jóvenes se tenían que buscar otros equipos. Entre ellos, un cadete llamado Raúl González Blanco, que vio como pasó de estar en el club colchonero a jugar en la cantera del otro “grande” de la ciudad. Y Raúl fue poco a poco avanzando.

Desde esos días hasta la actualidad, él se ha convertido en uno de los grandes. Lo ha ganado casi todo con el Madrid. Ha sido Pichichi de liga, máximo goleador de la selección (ahora igualado o superado por David Villa), ha sido internacional en todas las categorías. Y tiene el mérito de haber dividido a España en dos grupos los “Raulistas” y los “AntiRaulistas” en momentos en los que su estancia en la selección española pendía de un hilo.

Pero a Raúl no se le olvidado qué es esto del fútbol. El pasado verano llegó a Madrid Mourinho, y con él, una serie de estrellas del fútbol que iban a cerrar poco a poco las puertas. El “7″ tenía que decidir si se quedaba, o si emprendía una aventura fuera de España para terminar su carrera. Y decidió irse a Gelsenkirchen, y firmar por el Schalke 04. Al principio lo intentaba, pero no le salía nada. Pero está claro que los delanteros viven de los goles, y cuando Raúl mete uno, los demás vienen por sí solos. Y en ocasiones, hasta de dos en dos. O como este fin de semana, que hizo un hat-trick ante el Werder Bremen, haciendo goles característicos suyos. Dos de los goles fueron “de pillo” estando en el lugar adecuado en el momento adecuado. Y el tercero, fue de cuchara, pero con la pierna diestra.

¿Raúl ha vuelto? Si es que alguna vez se fue. Porque puede ser que le llamen “oportunista”. Que digan que hay partidos en los que “no hace nada”, o que ya está “mayor”. Sin embargo, ahí está, metiendo goles para un Schalke 04 que empezó muy mal la temporada, pero que poco a poco va saliendo del pozo. Y todo gracias a los goles de dos exmadridistas como Huntelaar y Raúl.