El duelo de ayer del Vicente Calderón entre Barcelona y Atlético de Madrid será recordado durante lo que resta de temporada, como sucede cada vez que se enfrentan dos de los grandes del fútbol nacional. En este caso, la imagen que permanece y permanecerá en la retina de los aficionados es la de la entrada de Ujfalusi a Messi, tema de debate hoy en todos los foros futbolísticos de España y parte del extranjero.

Lo cierto es que dos semanas de recuperación parece poco tiempo para el tobillo del argentino después de ver las imágenes del maldito encontronazo con el jugador rojiblanco. Por momentos, al ver fotograma a fotograma el trauma que sufrió el jugador azulgrana, todos temieron la fractura o, al menos, una lesión más severa que la que finalmente se produjo.

Aparte de “la Pulga”, el otro gran damnificado de la acción es el propio agresor. Tomas Ujfalusi, República Checa, 32 años, es, desde hoy, el nuevo carnicero de la liga española.  La acción no deja lugar a dudas: Ujfalusi llega tarde a una acción en la que pretende jugar la pelota. No existe alevosía ni mala intención; en todo caso torpeza y lentitud, y la mala suerte de haber golpeado a Messi en vez de a Jeffren (con todo el respeto a Jeffren). A partir de ahora, el checo es el villano de la Liga BBVA, un jugador que al llegar tarde a la disputa de un balón realiza una entrada “criminal” y “asesina”, adjetivos que hemos oído todos desde el mismo momento en que vimos el tobillo de Messi doblarse como si fuera de chicle.

Ujfalusi es, desde ayer, el enemigo que buscaban todos aquellos que reclaman cada día protección para las estrellas sobre el césped, y el sambenito de violento, teniendo en cuenta su edad, le acompañará hasta su retirada. Es cierto que el uso de la agresividad contra los buenos futbolistas perjudica el espectáculo, pero perjudica más cuando un jugador como Leo Messi recibe nueve faltas intencionadas y de intensidad moderada que cuando su rival intenta disputar la pelota y desafortunadamente se lleva su tobillo por delante. Lo mejor para el fútbol sería que el nombre de Ujfalusi se recuperara tan rápido como el tobillo de Messi.

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