Me preocupa… que, como dice Mourinho, cuando rote el equipo lo note. Hace falta que se enchufen más tíos para tener opciones reales en la disputa por los títulos a final de temporada. El portugués debería rebajar su exigencia táctica y dar la oportunidad de probar con los titulares a Canales o Pedro León, jugadores diferentes en ataque que no merman la parte defensiva porque el equipo está bastante arropado atrás. El Real Madrid no brilla porque no arriesga. Demasiados tíos por detrás del balón. Hay jugadores que no pueden soltarse si tienen un ojo puesto en el camino de regreso.

No me preocupa… el gol. Creo que se generan ocasiones suficientes y que es muy complicado que el Madrid se vaya un partido sin marcar. El fichaje de un 9 no es tanto para aportar goles sino para naturalizar el juego del equipo y poder mantener a Ronaldo en banda, ya que el portugués es el único capaz de reemplazar a Benzemá en punta. Tanto si es Van Nistelrooy como si otro, difícilmente se va a cubrir la necesidad de traer un 9 de referencia en verano. Yo imagino que el que termine llegando tendrá una aportación residual, más o menos positiva pero bajo un rol de revulsivo o complementario, en cualquier caso. Es más, todo esto me huele más a enésimo error en los fichajes que a acierto clave.

Me preocupa… la dependencia sobre Xabi Alonso. Es una obviedad que no tiene recambio de garantías y es una diana en sí mismo para los planteamientos rivales. El club no ha encontrado un complemento que mezcle bien con el donostiarra y por ahí pierde fuerza el equipo, que llega a jugar con 10 a veces debido a la transparencia de Khedira y Lass en muchos partidos. Son jugadores que ni suman ni restan, lo que a la larga es penalizar. Granero, la apuesta del público, para mí no es un mediocentro al uso. No me da la sensación de estar cuajado, de estar maduro para partidos de vuelo. No le veo consistente en el doble pivote, ni en la organización ni en el posicionamiento. Está claro que da un mejor trato del balón que los anteriores pero sus pases y conducciones no terminan de limpiar líneas, de ofrecer soluciones efectivas que compensen sus carencias tácticas, algo que sí se le permitía a Guti, por citar un ejemplo. Si la meta es competir títulos, dejarse puestos inocuos es un lujo que no se puede permitir uno.

No me preocupa… el sistema. 1 – 4 – 2 – 3 – 1 habitualmente pero la defensa de 3 como alternativa si hay que ir a por el partido. Si algo me chirría en la formación es ver a Ozil tan tirado arriba, aunque es justo decir y reconocer que la aportación del alemán en 3/4 está siendo positiva y hasta definitiva. Me pareció una buena idea probar a Marcelo como interior (ante el Atleti), posibilidad real ante equipos que generen superioridades en mediocampo, donde el Madrid anda despoblado. Arbeloa por detrás del brasileño cumple bien defensivamente y no se obliga a llegar a línea de fondo, donde se le ven las carencias. Lo que no termina de probar Mourinho es el trivote, opción que terminaremos viendo seguro tarde o temprano. Creo que si no lo ha mostrado ya es para no dar pistas de cara a la Champions, donde es importante tener ases en la manga que no hayan sido fácilmente detectables para el rival.

Me preocupa… el estado de forma de hombres como Sergio Ramos, Kaká, Benzemá, Khedira, Lass o Gago. Salvo los dos últimos, hablamos de jugadores recurrentes en los planes del técnico y, sin embargo, su rendimiento deja más sombras que claros habitualmente. Ramos, por ejemplo, no termina de centrarse y vive en un continuo estado de desquicio que merma sus actuaciones y la de sus compañeros más cercanos en el campo. Kaká, al que le queda muchísimo aún para resultar útil en términos de impacto sobre el juego o el resultado. Benzemá, cuya frialdad e indolencia siguen eclipsando sus buenos movimientos sin balón; la irregularidad del francés en cuanto a goles no ayuda tampoco a fortalecer su imagen en el club y la afición. Por último, Khedira, al que los partidos se llevan por delante con una normalidad preocupante. El alemán no aporta gran cosa ni en el quite ni en la circulación, tampoco en la llegada, elementos que le permitieron llamar la atención el año pasado y sobre todo en el Mundial.

No me preocupa… el desgaste físico que parecen haber sufrido Ozil, Xabi Alonso, Di María y hasta Cristiano Ronaldo. Ante el Mallorca, la delantera blanca se enredó en la finalización como ya le pasara en el arranque de la campaña. La confusión entre el altruismo y el egoísmo fue constante, alternándose ambos términos en cada jugada prácticamente. Estos 4 futbolistas, cimientos básicos del proyecto madridista este año, han apuntado un cierto agotamiento en los últimos encuentros. A mí, sin embargo, no me preocupa ya que entiendo que es una época de la temporada donde se suele sufrir y que sirve habitualmente de punto de inflexión en las trayectorias de los equipos. En cuanto vuelva la Champions, el plan de trabajo se volverá más específico y me cuesta pensar que las muestras de cansancio persistan.

Me preocupa… la posición del periodismo ante Mourinho como personaje. Hablar sobre su trabajo empieza a ser la excepción dentro de la corriente de información que se genera sobre su figura diariamente. Algo o mucho tendrá que ver el propio Mou, cuya personalidad y palabras no dejan indiferente a nadie y poco o nada ayudan a distinguir su persona de su profesión, si bien la realidad más cruda de esto es que el periodismo futbolístico no está sabiendo equilibrar el componente populista y el deportivo, decantándose claramente la balanza en favor de las declaraciones, los asuntos extradeportivos y los rumores personales sobre el análisis, los jugadores y los partidos en sí.

No me preocupa… la presunta confrontación entre Valdano y Mourinho. Entiendo que en la mayoría de los ambientes laborales hay bienestar y malestar entre trabajadores y que el objetivo común, si es fuerte, tiende a imponerse. Ahora bien, si la situación es en realidad tan frustrante para ambos, a final de temporada que alguno, o los dos, abandonen el barco y fuera. No hay drama por ningún lado. Me resulta inevitable acordarme de la marcha de Paco González de la Cadena Ser, provocada por discrepancias con la dirección. Con ella, se cerró una etapa y se empezó otra para ambas partes. Con mayor o menor suerte, como es lógico, pero sin acaboses para ninguno. De verdad que entiendo que sea noticia y que se comente, pero no por ello me deja de producir malestar y decepción en mi perspectiva de los medios. Yo, que disfruto tantísimo con el fútbol, quiero pensar que esto podría ser de otra manera, que podría ser mejor.

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