Artículos con la etiqueta Luis Fabiano

Ni el posible regreso de Jesús Navas a una convocatoria, ni la confirmación de que Sergio Sánchez podrá seguir jugando al fútbol animan a la afición sevillista en estas fechas. Tampoco la alocada victoria ante el Málaga en la Copa del Rey sofoca el malestar de la hinchada. Gregorio Manzano es casi un recién llegado y ya se especula acerca de su posible relevo (Luis Aragonés, Bernd Schuster…). Y es que el Sevilla encadena 5 derrotas consecutivas en liga, único medio para disputar la Champions League la próxima temporada. continua leyendo…

Antonio Álvarez fue cesado del banquillo del Sevilla debido a la no clasificación del equipo para la Champions League (perdió en la ronda previa ante el Braga) y sobre todo por las malas sensaciones del equipo. Para reconducir el rumbo de la nave y recuperar el rendimiento que ha caracterizado al Sevilla en los últimos años aterrizó Gregorio Manzano, avalado principalmente por su magnífica temporada con el Mallorca. Su fichaje pudo realizarse ya en verano, algo que hubiera facilitado la labor del técnico de Jaén; sin embargo, los resultados de Álvarez llevaron a Del Nido a la cautela y se le dio un margen para que éste cayera solo. Hoy el Sevilla arrastra algunos vestigios de esa decisión. Manzano no fue el planificador de la temporada, ni actor influyente en los fichajes ni en los objetivos, de modo que las condiciones actuales distan de ser óptimas.

El sábado tuve ocasión de ver el Sevilla 1 – Getafe 3, uno de los pocos partido que he podido ver a los sevillistas esta temporada. El partido de los locales fue un absoluto despropósito. Tan solo otro despropósito, éste firmado por los centrales del Getafe, le permitió adelantarse en el marcador. Con todo y con eso, el Getafe tuvo todo de cara para darle la vuelta a la situación sin ni siquiera cerrar una actuación sobresaliente. A los de Míchel les bastó con querer los 3 puntos, acercar el balón a las inmediaciones de Palop (algo en lo que el Sevilla no opuso gran resistencia) y mostrarse algo más preciso de cara a puerta de lo que venían mostrándose en los últimos partidos.

El Sevilla estuvo desconocido. Inoperante en ataque, transparente en el medio y blandito atrás, características en todas sus líneas totalmente opuestas a lo que el Sánchez Pizjuán está acostumbrado a ver en las últimas temporadas. Desde el paso de Caparrós por el banquillo sevillista, el equipo siempre había mantenido una seña de identidad basada en la intensidad y el oficio. Nadie le pintaba la cara al Sevilla. Ahora se puede decir que Manzano ha heredado un equipo sin alma. La plantilla está vacía o de vuelta, o ambas, y mentalmente desconcentrada. Los delanteros, aislados en metros y en espíritu; Perotti, ahogado en la banda derecha; el doble pivote, sin creación ni construcción (dónde se quedó Zokora…); atrás, juventud sin consolidar que echa de menos a un veterano que lidere al equipo. No hay referencias en el juego ni en el vestuario. Luis Fabiano, uno de los pocos jugadores diferenciales de la plantilla, vive una cruzada personal para salir del club; Jesús Navas, el estandarte actual del sevillismo, acusando el Mundial en forma de lesiones; Fazio, la joven promesa de la zaga, al que las lesiones tampoco dan continuidad ni le dejan explotar.

Es una evidencia que Manzano no ha dado con la tecla aún. No ha encontrado su alineación, obstaculizado en parte por una enfermería imposible de vaciar, pero tampoco el camino. El Sevilla no da muestras de reacción ni atisba líneas de actuación en su fútbol. En el mediocentro no hay nadie capaz de organizar las ideas del equipo. Laterales muy deficientes con respecto a los que ocupaban esas posiciones hace no tanto lastran el juego en banda. El Sevilla ha dejado de generar superioridad en los costados y con ello su nivel ha caído varios peldaños. El ex-entrenador del Mallorca necesita reinventar a los suyos, consolidar nuevos automatismos e introducir cierto grado de confianza en los suyos. El Sánchez Pizjuán ha dejado de meter miedo y eso no es culpa de las gradas.

Urge encontrar un pasillo de seguridad, al menos un jugador por línea que sea fijo y cuyo rendimiento sirva de ejemplo para el resto. El Sevilla se tambalea porque no tiene cimientos. Mientras se espera a los Navas y compañía, otros tienen que asomar la cabeza y liderar a un conjunto en caída libre. Los resultados le mantienen 8º pero la realidad de su fútbol es otra. Como no reaccione rápido, el Sevilla estará ante un punto de inflexión, ante la primera piedra de su reconstrucción. Monchi estuvo acertando durante mucho tiempo pero la política vendedora del equipo está apagando la magia. No hay equipo que descubra 2-3 jugadores de primer nivel por año. Pasó el SúperDepor, pasó la Real Sociedad de Nihat y Kovacevic, pasó el EuroBetis, pasó aquel magnífico Celta de Vigo, pasó el Villarreal de Riquelme… y pasará “el Sevilla de Antonio Puerta”, el mejor equipo de la historia del club y uno de los mejores de la última década.

Switch to our mobile site