
Javier Aguirre
Javier Aguirre Onaindía nació en ciudad de México en 1958, hijo de emigrantes vascos, de ahí su apodo de “el Vasco”, jugó como centrocampista en en el Club América, el Aztecas de Los Ángeles, el Club de Fútbol Atlante, Osasuna y el Club Deportivo Guadalajara (Chivas), internacional con la selección Mexicana, llegó a jugar el Mundial de su propio país. Fué campeón de liga con el América en la temporada 83-84.
Cómo técnico, su primera experiencia fue como ayudante de Mejía Barón en el Mundial de EEUU 1994, fue elegido para este puesto nada más retirarse como jugador debido a la gran influencia que tenía sobre los jugadores seleccionados para el torneo mundialista. Como técnico principal su primer trabajo fue en el Pachuca, donde en 1999 ganó el campeonato de Invierno.
Comienza entonces su primera andadura al frente de la selección nacional de México dónde alcanza la final en la Copa América 2001 perdiendo la final ante los anfitriones Colombia y cae en octavos de final en el Mundial de Corea y Japón de 2002 perdiendo ante EEUU.
Ese mismo verano la directiva osasunista decide contratarle en sustitución de Miguel Ángel Lotina. En Pamplona construye un equipo muy sólido que permitió dejar de pensar simplemente en la promoción para llegar a soñar con Europa. Se juega una final copera, ante el Betis, que se pierde y en el último año finaliza en 4ª posición accediendo con ello a la ronda previa de la Champions. El epicentro de este equipo era su doble pivote, Puñal-Pablo García (posteriormente sustituido por Raúl García) dotaban al equipo pamplonica de gran consistencia defensiva y a la vez de una aseada salida de balón, por las bandas solían jugar especialistas como Valdo, Delporte o Moha. Arriba se notaban las carencias económicas y nunca contó con grandes nombres, Morales, Webó o Milosevic eran habituales en las alineaciones. Aguirre hizo del Sadar (Reino de Navarra) un fortín y fuera de casa el equipo interpretaba perfectamente un fútbol de contraataque que le permitió importantes victorias.

No llegó a entrenar al Osasuna en Champions Aguirre, el Atlético de Madrid le incorporó a su equipo técnico tras la fallida apuesta por Bianchi la temporada anterior, en el club colchonero logra cumplir sus objetivos de clasificación para Europa, el primer año clasificándolo para la UEFA y el 2º, por fín, para la Champions League. En la ribera del Manzanares intentó construir un equipo de similar dibujo al de Osasuna, con el salto de calidad evidente que daba el tener más presupuesto, no llegó a tener la solidez de su anterior equipo pero esto se suplía con la brillantez de sus delanteros, Torres, Agüero y Forlán colaboraron decisivamente en la conquista de objetivos. Sin embargo el equipo no logra encontrar una estabilidad en la calidad de su juego, el dibujo hace que el equipo se parte, los mediocentros no tienen la suficiente calidad como para evitar o al menos minimizar esta carencia al no poder contar con muchas ayudas de los extremos.
En febrero de 2009 la directiva atlética decide cesarle, de forma polémica ya que el equipo no estaba en una situación crítica aunque siempre se habían tenido dudas acerca de la capacidad del técnico mexicano, el estancamiento de su juego fue factor clave.

Su penúltimo periplo ha discurrido en su tierra natal, México, donde dirigió de nuevo a la selección nacional con muchas polémicas de por medio, se dijo que sus alineaciones estaban altamente influenciadas por altos estamentos de la federación mexicana y de los todopoderosos medios de comunicación aztecas. Con todo logra un meritorio papel cayendo en octavos de final ante Argentina.

El Vasco llega a Zaragoza para hacer frente a uno de sus retos más complicados, lograr la permanencia con el equipo maño, puede suponer el volver al escaparate europeo o el quemar su carrera en el viejo continente.
Sus equipos se caracterizan pos ser más sólidos que vistosos, partiendo de un sistema defensivo en el que la línea de 4 y los mediocentros se tienen que coordinar perfectamente para cortar las acometidas rivales, suele dejar con bastante libertad a los hombres de arriba, aunque estos también tienen cometidos defensivos, mucho trabajo, orden y disciplina definen a los equipos del entrenador mexicano.