
Quique Sánchez Flores es en mi opinión, el entrenador Español con mayor proyección junto con Pep Guardiola. A sus 45 años, ya ha entrenado a clubes de todo tipo; desde las categorías inferiores del Real Madrid, pasando por un club recién ascendido como el Getafe, grandes clubes como Valencia y Benfica, y terminando actualmente en un equipo en convulsión contínua, como es el Atlético de Madrid.
Es en esta última etapa donde haré más hincapié en este artículo, porque para mí es donde ha acumulado mayor mérito, y donde me ha desjepado cualquier duda que tuviera sobre su capacidad.
El Atlético de Madrid se encontraba en una situación crítica, incluso temiendo por el descenso a la Liga Adelante, y justo entonces llego Quique al club, y tras un largo trabajo, cargado de paciencia, ha conseguido que el Atlético se haya convertido en un buen equipo, y que incluso pueda ganar hasta dos títulos esta temporada, algo impensable hace tan sólo unos meses.
Las claves para levantar al equipo, han sido, en mi opinión, las siguientes:
- Descubrimiento de De Gea: No es fácil, sentar a un portero jóven y caro como Sergio Asenjo, cuya valía demostró en el Valladolid, y apostar por un portero jovencísimo procecente del filial. Acertó de pleno, pues todo apunta a que el Atleti ha encontrado a su Casillas particular, y ha dotado al equipo de una fortaleza defensiva que antes no tenía.
- Recuperación de Reyes: Todos conocemos la enorme calidad de este jugador, que se había quedado en casi nada en las últimas temporadas, tras su salida del Sevilla. Su reencuentro con el fútbol, le ha servido a Quique para aprovechar la profundidad por ambas bandas a cargo de Reyes y Simao.
- Sostén de Perea y Forlán: Con respecto a Perea, era un jugador casi defenestrado por sus fallos garrafales en defensa, todo apuntaba a que iba a salir del club tarde o temprano. Pero Quique le dio la confianza necesaria para que el colombiano haya ido creciendo y mejorando en sus errores, y ahora sea el central más rápido y solvente de la defensa. Yo creo que apostó por él, porque a pesar de sus errores, su velocidad le venía de perlas a la defensa. Y en cuanto a Forlán, a principio de temporada no veía puerta, y tampoco se le notaba fresco en sus asociaciones y desmarques, por lo que empezó a ser cuestionado por la afición. Pero Quique, una vez más, le mantuvo en la titularidad, sabedor de que en algún momento encontraría su estado de forma, y aportaría mucho al equipo. El momento de Forlán ha llegado, justo en el momento más importante. Veremos en unos días, si Quique acertó de pleno también en este caso.
- Tiago: Esto ya no es ‘mérito’ de Quique, sino de la dirección deportiva. Y digo mérito entre comillas, porque tuvo delito que no lo ficharan en verano que era cuando tenían que haber fichado a un jugador de este corte, que era lo que necesitaba el equipo como el comer. Pero tras su llegada, ha dado esa pausa necesaria para controlar los partidos. Muy inteligente tácticamente, roba muchos balones, y su calidad le permite dominar el centro del campo, ante rivales no muy exigentes. El criterio ha llegado de sus botas, y con él, los buenos resultados.
- El mismo sistema, más junto: Quique usa el mismo esquema que usaron Aguirre, y Abel, un 4-4-2 (4-2-4 cuando el equipo se parte, que solía ser siempre), pero ahora la diferencia está en que los volantes ayudan mucho a sus laterales, y Tiago le da mayor fortaleza al centro del campo.
Así pues, estamos ante un entrenador, que siempre ha dado buen rendimiento allá donde ha ido (tal vez su único borrón, sea el Benfica, donde no pudo brillar en exceso). Pero en el Getafe, comenzó a instaurar la filosofía que tiene actualmente el equipo, y que tantos buenos resultados le ha dado en los últimos años. Y en el Valencia clasificó al club para Champions, y fue despedido cuando iba en cuarta posición en la clasificación, y aún no entiendo por qué.
Un pedazo de entrenador, que dará mucho que hablar en los próximos años: Quique Sánchez Flores.