Os ofrecemos la segunda entrega de los fracasos madridistas. Turno esta vez para los laterales derechos, para los doses. Un pódium formado por tres muchachos que no dejaron huella, precisamente, en el lateral de Chamartín.
ORO) Secretario: Parecía un fichaje de campanillas. Brillante en el Oporto, buena Eurocopa ’96 y pretendido por media Europa. Fue uno de los refuerzos de lujo del Madrid de Capello junto a Mijatovic, Suker, R.Carlos o Seedorf. Todo indicaba que mejoraría las prestaciones del veteranísimo Chendo. Error. Cada partido que jugó fue peor que el anterior. Hasta el punto que el propio Chendo tuvo que jugar hasta la llegada del parche corrector invernal -Panucci-. El Madrid supo pronto que tenía a una calamidad en el vestuario. Se le intentó reciclar a los despachos avalado por su apellido, pero el chico se negó en rotundo. Volvió a su Oporto amado y allí se reencontró con su fútbol. Esperpéntico.


