El regreso de Ansu Fati tendrá que esperar más de lo previsto

El regreso de Ansu Fati tendrá que esperar más de lo previsto
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Tres meses después de la operación, la rehabilitación está siendo mucho más lenta y complicada de lo previsto. Ahora mismo los médicos no quieren poner plazos de regreso para evitarle ansiedad al jugador.

Ansu Fati está descartado para la eliminatoria ante el PSG. De hecho, tanto el jugador como los médicos del club y el propio Ramon Cugat, el cirujano que lo operó, no quieren ponerse plazos de regreso, conscientes que sólo serviría ahora mismo para alimentar la ansiedad y la desesperación en el jugador. En el club tienen muy claro que la prioridad absoluta es recuperar al 100% la rodilla izquierda de Fati, un jugador con sólo 18 años y con una larga trayectoria por delante, por lo que no importa el tiempo y los métodos que se tengan que llevar a cabo para conseguirlo.

Es cierto que ya desde un principio, parecía casi una entelequia que llegara a la eliminatoria ante el PSG, ya que la vuelta en París es el 10 de marzo, un día después a los cuatro meses de baja anunciados, pero el jugador empezó su recuperación con la ilusión de poder llegar a esta cita tan importante en el calendario. En condiciones normales, tras cumplirse los tres meses de la operación -se lesionó el pasado 7 de noviembre y se operó dos días más tarde-, la cicatriz de la sutura del menisco interno tendría que estar totalmente consolidada y el jugador tendría que empezar a realizar carrera continua y trabajo de campo.

Sin embargo, según ha podido saber AS, la realidad es bien diferente: la rodilla izquierda le sigue dando quebraderos de cabeza, ya que cuando se aumentan las cargas de trabajo se hincha con demasiada facilidad, teniendo que parar y rebajar la intensidad de los ejercicios. Esta situación no permite avanzar ni quemar etapas, por lo que se han visto obligados a ralentizar todo el proceso en búsqueda de una solución que remita estos problemas en la rodilla.

La situación está siendo tan desesperada que no se ha descartado incluso que el jugador tenga que volver a pasar por el quirófano para comprobar las causas de la falta de respuesta adecuada de la rodilla lesionada. De hecho, el doctor Ramon Cugat se ha tomado la lesión del jugador como un reto personal, llamando prácticamente cada día a los médicos del club para conocer su evolución y yendo una vez a la semana a la Ciutat Esportiva para pasar consulta con el jugador. Hay que recordar que Fati se sometió a principios de enero a un tratamiento con factores de crecimiento -plasma centrifugado de la propia sangre y saturado de plaquetas- para facilitar la cicatrización, pero lamentablemente no ha tenido el resultado esperado.

Paralelamente a Fati, la situación con Gerard Piqué es mucho más optimista y esperanzadora. Primero porque la sensaciones en los últimos días están siendo muy positivas, según reveló la SER, y segundo, porque en su caso no necesita que la rodilla esté al 100% para poder jugar: para un jugador de su edad, ayer cumplió 34 años, con la terapia conservadora que ha seguido para solucionar su rotura de ligamento cruzado de la rodilla derecha, se daría por bueno que llegase al 80%.